En esta tercera entrega de las aventuras de Mauricio y el señorSilvestre, a Mauricio le toca ayudar a Silvio, junto a susinseparables amigos Óscar y Lilí, a enfrentarse a las gamberradas deEsteban Carrasco. Pero Silvio, además, tiene una situación muycomplicada en casa: desde que su padre perdió el trabajo y lasituación económica de la familia ha empeorado, este está siempre demuy mal humor y lo descarga sobre sus hijos. Suerte que Mauriciocuenta con el señor Silvestre, con quien le une un destino muyespecial, como descubrirá al conocer el significado de la bola devidrio que un buen día aparece ante su puerta en forma de regalo.