¿Y si el cáncer, después de todo, tuviera una cura definitiva? Esa esla premisa de Dioses de bata blanca. La novela de José Ramón GermàLluch urde una trama llena de detalles a partir de un fármaco que sequiere comercializar mundialmente, tras un importante descubrimientoen las plantaciones submarinas australianas, las cuales han sidoarrasadas por la industria cosmética y alimentaria. Andreu Filba es un médico cuyas convicciones morales no se han torcido, a pesar de lastentaciones del poder y el dinero. La figura de Filba chocará con lade Carlos Serrahima, su némesis, un oncólogo con un punto de vistaparticular sobre el tratamiento de los pacientes, pero igualmenteobsesionado con la erradicación del cáncer.