DIAZ MARTINEZ, CAPITOLIA / DIAZ MENDEZ, CE / CAPITOLINA DÍAZ MARTÍNEZ, CECILIA DÍAZ MÉNDEZ, SAN
La trama conyugal, la trama que constituye las relaciones de género en las parejas permanece velada bajo la apariencia de la familia como un todo homogéneo. Mientras que las relaciones de género en el ámbitopúblico son y han sido objeto de numerosas investigaciones, poco sesabe acerca de las relaciones de género en el ámbito privado.Esta obra pone el énfasis en los aspectos económicos vinculados a lasrelaciones íntimas, las relaciones que tienen lugar en el seno de lasparejas o familias. Para ello, las autoras han analizado en estetrabajo aspectos tales como la propiedad del dinero en la pareja, losprocesos de negociación, de adopción de decisiones económicas y el uso del dinero por parte de varones y mujeres, entre otros. Este estudiose ha llevado a cabo a partir de entrevistas en profundidad a dostipos de parejas, aquéllas en las que tanto el varón como la mujertienen un trabajo remunerado y aquéllas en las que la mujer es ama decasa.De acuerdo con algunas de las teorías sociológicas dominantes en losfinales del siglo XX estamos en un periodo que se suele definir comosegunda modernidad, modernidad tardía o modernización reflexiva. Unrasgo característico de las sociedades de la segunda modernidad es laacendrada individualización de sus sujetos. Esto es, los actoressociales tienen cada vez mayor protagonismo personal y buscan supropia autodeterminación. Las predeterminaciones sociales propias deperiodos históricos anteriores están dando paso a procesosnegociadores a través de los cuales las personas van diseñando, deforma premeditada y reflexiva, sus propias biografías. En lasrelaciones de pareja y/o familiares la forma tradicional de la familia aparece al lado de otras opciones de vida en comùn. La que fue,tradicionalmente, norma fija de buscar pareja con el fin de constituir una familia, aparece al lado de otras opciones paralelas. La familiaconvencional, legalmente establecida, constituida por un ama de casa y un proveedor está experimentando un doble retroceso. Por una parteestá descendiendo proporcionalmente en número, y, por otra parte, seestá reduciendo el poder de referencia simbólico, casi universal, quehasta hace poco tenía. Con la familia convencional conviven, de formapareja, parejas en las que la individualización de cada cónyuge seresiste a disolverse en el singular común "pareja". Son las parejasdefinidas por el sociólogo francés Francois de Singly como "libreensammble"(libres juntos). Además, las personas no parecen sentirsecondicionadas ni a formar un tipo de pareja u otro, ni a mantenersesolteras, sino que buscan su autorrealización personal optando poralguno de los modelos desplegados en su entorno. El carácter abiertode las opciones se extiende más alllá de la elección del modelo derelación, pues ésta se construye de manera continua y permanentemediante procesos de diálogo, negociación, consenso y/o ruptura. Enestos procesos, que constituyen día a día la relación de pareja oconyugal, el dinero puede jugar un papel muy importante. Que la pareja sea una relación abierta y dinámica, esto es, que esté sometida acambios personales de cada uno de sus componentes, a los efectos deinteracción entre ellos y a influencias del entorno, introduce unadosis de riesgo en cada relación. Riesgo que indica que las parejas no son para toda la vida,sino que son familias o parejas permanentemente negociadas. Negociadas, cada vez más, desde la igualdad. Así pues,estamos asistiendo a un proceso de destradicionalización de lasrelaciones de pareja y/o familia, pero de afirmación de las mismasaunque sea sobre nuevas bases.