Rosa Sala nos descubre con rigor analítico y pericia literaria lasangre negra del nacionalsocialismo. Es importante asomarse a ellapara reconocer, sin filisteísmo ni renuncias intelectuales, losprecipicios del horror. Para no reincidir en la caída no basta concondenar. Lo valiente es comprender.Rafael ArgullolRosa Sala nos descubre con rigor analítico y pericialiteraria la sangre negra del nacionalsocialismo. Es importanteasomarse a ella para reconocer, sin filisteísmo ni renunciasintelectuales, los precipicios del horror. Para no reincidir en lacaída no basta con condenar. Lo valiente es comprender.Rafael Argullol