COMPANY, ANGEL / COMPANY ALBERT, ÁNGEL
Parece que a la gente de mi generación, los ochenta, no saben cómollamarnos. Hemos visto la revolución tecnológica paso a paso, hemosvisto la historia en directo de todo el cambio, pero también sabemosjugar con una pelota y dos porterías hechas con piedras. Ninguno denosotros ha muerto por ello ni resultado herido. Aprendías asobrevivir. Por eso quiero apelar a esta profunda convicción que tengo de que de esta situación se puede salir.
Con su prosa irreverente y directa, Ángel Company nos pone en la pielde todos aquellos que han visto cómo el futuro se les escurría de lasmanos, dejándolos sin perspectiva de mejora en la España actual en laque vivimos. Pero, a su vez, nos recuerda que siempre hay luz al final del tunel...