«Hace unos años decidí volver a leer unos cuantos de mis librospreferidos y me sorprendió constatar cómo su intrincado mundo pasadoparecía reflejar el brumoso caos social del mundo en el que estabaviviendo: un artículo de periódico quedaba repentinamente iluminadopor cierta escena de una novela, un episodio medio olvidado erarecobrado por cierto suceso ficticio, una sola palabra leída provocaba una larga reflexión. Decidí llevar un registro de tales momentos.»Como explica en su prólogo Alberto Manguel, tal fue la semilla delpresente Diario de lecturas. Un libro en el que el autor, al hilo desu visita a una docena de obras de escritores que van desde Cervantesa Wells, de Bioy Casares a Kipling, despliega un vasto y siempreestimulante caudal de notas, comentarios y observaciones que comprende cada una de las obras leídas, pero asimismo la existencia entera, alincluir impresiones de viaje, retratos de amigos o apuntes sobreacontecimientos públicos y privados. En este libro delicioso el lector no sólo encontrará un ameno jardín en el cual dejarse perder, sinotambién un cómplice e inteligente compañero de lectura.