En los últimos años de la era victoriana, la opinión pública británica estaba fascinada ,íy preocupada!, por esa sospechosa figura conocidacomo la nueva mujer. Montaba en bicicleta, conducía esos peligrososautomóviles y no le gustaba en absoluto que le dijeran lo que teníaque hacer. También en la novela policiaca, estas mujeres rompían todas las reglas: en lugar de asistir a recepciones para tomar el té yconversar sobre las últimas tendencias de la moda, estas detectivespioneras preferían perseguir a un sospechoso bajo la espesa niebla deLondres, tomar ellas mismas las huellas dactilares a un cadáver o,incluso, cometer algún delito menor para así resolver un casoespecialmente difícil.
Esta antología reúne por primera vez a las más grandes luchadorascontra el crimen de la época ,y también a algunas selectasdelincuentes,, como Loveday Brooke, Dorcas Dene o Lady Molly,predecesoras de las modernas damas del crimen. Relatos inteligentes,dinámicos y extremadamente divertidos, de mujeres que, por fortuna, se negaron a ocupar el estrecho lugar que la sociedad les teníareservado.