Desde México apareció originalmente en alemán en 1878, y desdeentonces no estaba al alcance en nuestra lengua. Se trata de una obradel geógrafo alemán Friedrich Ratzel, de la mirada de un naturalistarepresentativo de la segunda mitad del siglo XIX. Técnicamente suautor se ha guiado por el rigor de una mirada muy próxima a la delfotógrafo, pero también a la del pintor: ha intentado plasmar porescrito -como en un lienzo- los paisajes contemplados y las es¡cenascapturadas en su memoria. Expresión pictórica y narración en prosaes¡tán orientadas por la tentación del realismo, reforzadas por lainvención del ojo fotográfico. Un naturalista prominente que hunde sus raíces en el siglo XVIII cuando comenzó a establecerse la analogíaentre la evolución de las especies naturales y las humanas: enparticular de Leibniz, cuando se preguntaba por la unidad que subyacea la diversidad de las especies y razas humanas.Desde ahí Ratzel reflexiona sobre temas que quizás hoy sigan vigentes: la enorme importancia que para México tiene el ímpetu y la "energía"(una no¡ción del gusto del siglo XIX para examinar los fenómenos de la geopolítica mundial) de los pueblos germánicos-americanos y chino. No se ocultaba al via¡jero la importancia de México entre las nacioneshispanoamericanas dada su gran diversidad racial y ambiental ¿DebíaMéxico despertarse del letargo de la tradición para finalmenteprogresar'?, se preguntaba Ratzel.Los reportajes e informes de Ratzel comprenden un intervalo del 16 deoc¡tubre de 1874 -cuando Ratzel desembarcó en el puerto de Acapulcodesde San Francisco- hasta abril de 1875 cuando se embarcó en Veracruz rumbo a Cu¡ba, y regresa poco después a su tierra natal en junio de1875. Estuvo en Mé¡xico en total unos cinco meses. Parece que tenía un interés especial en atrave¡sar el Istmo de Tehuantepec. Su recorridocoincide con la instalación como presidente interino de SebastiánLerdo de Tejada, sucesor de Benito Juárez. Lerdo se había distinguidopor dar forma constitucional a las Leyes de Reforma el 25 deseptiembre de 1873. Al publicarse el libro de Ratzel en Alemania en1878 el lugar dejado por Juárez y Lerdo ya había sido ocupado por otro de los caudillos de la Reforma, Porfirio Díaz.