¿Qué hago si le veo triste o con miedo?¿Tengo que ayudarle si algo no le sale bien?¿Cómo actuar si no se defiende o está celoso?Los padres se preguntanmucho acerca de las emociones de sus hijos y es lógico que lo hagan,porque la emoción es el motor del comportamiento del niño. Sientendemos cómo funciona, podremos ayudarles a cambiar de dirección.La autora de este libro, psicóloga y directora de los Centros CreceBien, nos enseña a escuchar y entender qué puede haber detrás de unarabieta o una reacción inesperada que a veces nos paraliza o nosdescoloca. Nos explica que es preciso conocer y acompañar lasemociones de los hijos en lugar de controlarlas o eliminarlas porqueasí lograran ser autónomos y dar las respuestas adecuadas en losdiferentes contextos en los que se desenvuelven, sin necesitar quepapá o mamá les digan lo que sienten o deben hacer.