Incluso en las zonas más desoladas de las ciudades estadounidenses,los desahucios solían ser acontecimientos raros. Hoy en día, sinembargo, las familias pobres se ven obligadas a invertir más de lamitad de sus ingresos en el alquiler de sus viviendas, y el desahuciose ha convertido en algo cotidiano, especialmente en el caso de lasmadres solteras. De los barrios marginales a los refugios, de losjuzgados a los guetos, Matthew Desmond pasó años registrando lashistorias de aquellos que luchan por sobrevivir y no se dan porvencidos.