Pese a su importancia crucial en la construcción social y personal del género y la sexualidad, la heterosexualidad no ha sido analizada afondo como tal. Al igual que ha sucedido con la masculinidad y la raza blanca, su normatividad la ha preservado del escrutinio al que debeser sometida no sólo para privarla de esa posición normativa sinotambién para que podamos construir una nueva consciencia de sumutabilidad histórica que lleve a un modelo realmente igualitario deciudadanía. Debemos, además, distinguir cuidadosamente entre laheterosexualidad, que puede ser perfectamente antipatriarcal y aliadade las personas LGTB, de la normatividad patriarcal que nos oprime atodos, heterosexuales incluidos. Construyamos, pues, unaheterosexualidad desafiante y disidente, contraria a toda normaopresora y represora.