El mundo de las ONG humanitarias, la defensa de los derechos humanos y la cooperación al desarrollo es un pequeño enclave poblado deexpertos y lugares comunes por igual. Para el gran público, lasnoticias llegan fragmentadas y están plagadas de tópicos ysimplificaciones: basta con un euro al día para acabar con el hambreen el mundo, donar ropa usada es bueno, siempre hay que proteger a los refugiados de guerra... Por desgracia, la realidad es mucho máscompleja y hasta los propósitos más nobles tienen sus efectosperniciosos. La larga trayectoria de Esteban Beltrán en ese mundo lepermite desmontar esos tópicos para mostrarlos en su verdadera luz.