MARTIN DE LA GUARDIA / PEREZ SANCHEZ / MARTÍN DE LA GUARDIA, RICARDO MANUEL / PÉREZ SÁNCHEZ, GUILLERMO Á.
Una de las primeras tareas de la nueva Organización de Naciones Unidas fue establecer una Declaración Universal de Derechos Humanos comonorma suprema de convivencia, para que fuera aceptada, respetada ypuesta en práctica en todo el planeta. El 10 de diciembre de 1948 laDeclaración Universal de los Derechos Humanos fue aprobadamayoritariamente por los países miembros de la ONU, pero no pasó deser una mera carta de intenciones que apelaba a la buena voluntad delos Estados para que se cumpliera en un momento especialmente críticopara la comunidad internacional. Por si esto fuera poco, el textofinal de la Declaración Universal de los Derechos Humanos no recibióel apoyo de los países socialistas (la Unión Soviética -con Ucrania yBielorrusia-, Polonia, Checoslovaquia y Yugoslavia), que seabstuvieron. En realidad, este comportamiento demostraba lasauténticas intenciones del bloque comunista en el campo de losderechos humanos: silenciarlos, despreciarlos y violarlossistemáticamente.