Annie Le Brun señala que ya se trate de la bioética, los transgénicos, la metáfora poética, la moda, el erotismo y la homosexualidad o ladegeneración del lenguaje, todo se enlaza en una estrategia sinprecedente para lograr una globalización y uniformidad del pensamiento y de la vida. Ante esta realidad, la autora invita a la resistencia y al retorno de la pasión como único camino para salir del laberintoinsulso de lo homogéneo.