AA.VV
Durante los últimos años, la casa real de Felipe V ha sido objeto deinteresantes investigaciones que señalan, con acierto, algunos de loscambios experimentados con la llegada de la nueva dinastía al tronoespañol. No obstante, además de las nuevas Ordenanzas y Etiquetas queel joven monarca promulgó y la introducción de personajes franceses asu servicio, lo que ocasionó numerosos problemas de competencias yrivalidad social (temas en los que se ha detenido especialmente lahistoriografía), junto con la transformación constitucional queexperimentó la Monarquía, es preciso indagar en el trasfondoideológico y cultural que los propiciaron, lo que significa que loscambios experimentados en la organización de la Monarquía llevabanimplícitos planteamientos y conceptos sobre la fundamentación delpoder y el concepto de Monarquía distintos de los vigentes en siglosanteriores. Tales ideas eran fruto de la nueva mentalidad, surgida afinales del siglo XVII, cuando aparecieron conceptos que resultabanincompatibles con los fundamentos de la autoridad que sostenían lasmonarquías tradicionales. Desde 1650 se produjo una racionalización ysecularización del pensamiento y se fue suprimiendo la hegemonía de la teología en los campos académico y cultural. De manera paulatina sefue alejando la magia y la creencia de lo sobrenatural en la culturaeuropea y llevó a un grupo selecto a desafiar la herencia del pasado,no solo los supuestos comunes sobre la humanidad, la sociedad, lapolítica, sino también sobre la fe cristiana o sobre cualquier otracreencia.Ningún periodo de la historia europea muestra un cambio tan profundohacia la racionalización y secularización de los saberes como lasdécadas finales del siglo XVII. Y es que el triunfo de la filosofíamecánica (Descartes, Galileo, etc.) significó el fin de la concepciónanimista del universo, que había sustentado el pensamiento mágico ycon ello, también, se produjeron los cambios de los fundamentos delpoder.