DÉJALO IR

DÉJALO IR

$30.971
IVA incluido
Sujeto a Disponibilidad de Proveedor
Editorial:
BOOKET
Año de edición:
ISBN:
978-84-18118-55-5
Páginas:
216
Encuadernación:
Rústica
Idioma:
Castellano
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Cuando aprendemos a soltar, la vida fluye con facilidad, porque ya nonos aferramos al hecho de que las cosas sucedan de una maneradeterminada, de ser de una manera determinada, de tener siempre larazón. Lo irónico es que cuanto más bloqueados nos sentimos en algunaárea de nuestra vida (el trabajo, las finanzas, nuestras relaciones),más difícil nos parece dejarla ir.John Purkiss combina el por qué y el cómo soltar nuestros patrones,ideas y expectativas con técnicas de eficacia demostrada que nosayudarán a que desaparezca el estancamiento y el cambio suceda.Aprenderemos a estar presentes y a disfrutar de cada momento, y nosliberaremos del dolor y de los pensamientos que nos retienen, paraempezar a vivir intuitivamente, con abundancia, serenidad yalegría.«Cuando nos dejamos ir por completo, cuando nos entregamos, no hay ego que fuerce nada.Entonces, los deseos se materializan con facilidad.Esa es la gran paradoja del desapego.»

Cuando aprendemos a soltar, la vida fluye con facilidad, porque ya nonos aferramos al hecho de que las cosas sucedan de una maneradeterminada, de ser de una manera determinada, de tener siempre larazón. Lo irónico es que cuanto más bloqueados nos sentimos en algunaárea de nuestra vida (el trabajo, las finanzas, nuestras relaciones),más difícil nos parece dejarla ir.John Purkiss combina el por qué y el cómo soltar nuestros patrones,ideas y expectativas con técnicas de eficacia demostrada que nosayudarán a que desaparezca el estancamiento y el cambio suceda.Aprenderemos a estar presentes y a disfrutar de cada momento, y nosliberaremos del dolor y de los pensamientos que nos retienen, paraempezar a vivir intuitivamente, con abundancia, serenidad yalegría.«Cuando nos dejamos ir por completo, cuando nos entregamos, no hay ego que fuerce nada.Entonces, los deseos se materializan con facilidad.Esa es la gran paradoja del desapego.»