En un libro ameno, didáctico, que conserva el tono de las conferencias -dictadas en Toronto, Oxford y Bolonia- que lo inspiraron. Además deprestigioso semiólogo, veterano polemista, prolífico ensayista yconvencido humanista, Umberto Eco es uno de los novelistas que máséxito ha cosechado en el mundo entero.La experiencia de ver traducida su vasta obra a tantas lenguas le hadado la privilegiada oportunidad de acercarse a los problemasconcretos de la traducción y extraer una serie de conclusionesreveladoras, útiles, muy persuasivas. La cuestión central radica en la pregunta ¿qué quiere decir traducir?, y en la respuesta que Ecoofrece y explica: decir casi lo mismo. A primera vista, podría parecer que todo el esfuerzo se centra en definir o acotar ese «casi» peroenseguida surgen dudas en torno al propio «decir» e incluso en ese «lo mismo». De la pregunta a la respuesta, este libro constituye una delas aportaciones más brillantes y diáfanas a la eterna discusión sobre las traiciones de los traductores.Umberto Eco nos ilumina en estaocasión acerca del difícil arte de la traducción...Umberto Eco, nacido en la ciudad italiana de Alessandria el año 1932, es actualmentetitular de la cátedra de Semiótica y director de la Escuela Superiorde Estudios Humanísticos de la Universidad de Bolonia. Eco se iniciócomo narrador en 1980 con El nombre de la rosa, una obra de éxitointernacional. A esta novela siguieron El péndulo de Foucault (1988),La isla del día de antes (1994), Baudolino (2001) y La misteriosallama de la reina Loana (2003).Entre sus títulos de ensayo másdestacados, recordemos Apocalípticos e integrados (1965), Tratado desemiótica general (1975), Lector in fabula (1979), Semiótica yfilosofía del lenguaje (1984) y Los límites de la interpretación(1990).