El lector tiene entre sus manos una Aggadah, una parábola, con todo su simbolismo y carga metafórica, que cuenta la historia de un pequeñopueblo embrujado sobre el cual ha recaído una extraña maldición: ladesaparición de todos los animales... De noche, en el pueblo, un raroe imposible silencio habita la oscuridad. También de día la ausenciatotal de animales deja su huella: ni un perro, ni un gato, ni siquiera una mosca o un grillo. Algo debe de haber sucedido: los niñospreguntan y algunos adultos se enfadan. Otros no, como la maestraEmmanuela con sus extraños dibujos, o el viejo pescador Almón, cuyasredes están siempre vacías, o la panadera, que en vano echa migas enel patio para pájaros que nunca vendrán. Hasta que Maya y Mati, dosniños empecinados en encontrar la verdad, se atreven a desobedecer laley establecida y parten para su aventura...