AA.VV
Vivimos, sin duda, en una Era de Traducción, mejor dicho, vivimos enuna era en la que la traducción se ha manifestado en nuestroconsciente como máquina interna que mueve el ser cultural de lahumanidad. Ante una traducción, el lector se refugia en dos verdadesíntimas, apenas declarables: es el autor «fuente» quien habla en lalengua de llegada y quien tiene en ella un estilo ágil, demorado,accesible o culto.