Cayo Plinio Segundo reflexionaba sobre "las inquietudes que tenían los regidores de las ciudades en embellecerlas con estatuas y templos,por el beneficio que reportaba la afluencia de personas", en una clara referencia al poder mediático y de atracción que las grandes obrasarquitectónicas tenían y aún tienen en la sociedad. La producción deestos conjuntos edificados exigía de multitud de personas coordinadaspara su construcción y por supuesto del material con que fueronconcebidos: la piedra.