En De la intemperie ùa partir del sentimiento de la fragilidad en laque el ser humano se halla en el mundoù, el poeta busca las señales de la gracia, un territorio que pudiera ser morada y consuelo, memoria y jardín. Pronuncia, para ello, las sílabas del anhelo y de lafraternidad, al encuentro de los seres próximos, de los derrotados, de los lugares de la plenitudà Lirismo y meditación, recogimiento ybúsqueda de lo otro y de los otros se dan la mano ùa través de unlenguaje depurado, que trata de ser sugerencia y susurroù en laurdimbre de un texto que se ofrece como morada frente a tantaintemperie.José Luis Puerto (La Alberca, Salamanca, 1953) ha publicado lossiguientes libros de poesía: El tiempo que nos teje (1982), Un jardínal olvido (1987, accésit del premio «Adonáis»), Paisaje de invierno(1993), Estelas (1995), Señales (1997, premio «Gil de Biedma») y Lassílabas del mundo (1999). Y en prosa: Las cordilleras del alba (1991)y El animal del tiempo (1999). Ha traducido a poetas portugueses: AlBerto, Eugénio de Andrade, José Bento, Herberto Helder, Nuno Júdice yJorge de Sena. Cultiva los estudios literarios y la crítica de arte.Es autor asimismo de distintas publicaciones etnográficas.