Carmen de Moering, la niña que vivió en París entre el fin de un siglo y el comienzo de otro, y que a los nueve años escapó de un internado, no era Carmen, como la conocían en el colegio, sino Sol. Sol era hija de Francisco Ferrer Guardia, ideólogo autodidacta y hombre de acción, republicano que se deslizaría hacia el anarquismo, masón ylibrepensador, fundador de la Escuela Moderna, de tanta repercusión.Pero también sospechoso de ser el inspirador en la sombra del atentado de Mateo Morral, en 1906. Absuelto por falta de pruebas, quedaría yamarcado. Tres años después, la justicia militar, tras una grotescapantomima de juicio, lo fusilaría en Montjuïc. Cuarenta años mástarde, Sol Ferrer publica una biografía de él, opaca como la vida deun santo. La hija de Ferrer asistirá a la revolución rusa, a laefervescencia libertaria de los cenáculos parisinos y a los años delpistolerismo en Barcelona. Vivirá la guerra civil y el desa-rraigo delos sin patria. Pero Sol se deslizará por la vida como en sueños, unasombra que persigue a otra sombra. Y más que la novela de uno de lospersonajes «malditos» de la historia de nuestro país, De Humanidad ypolilla lo es de aquella extraña biografía filial y de su autora. Delo que Sol descubrió y de lo que calló.