Cuando los médicos ya no pueden curar y se debe aceptar lo inevitable, el final de la vida, aún hay mucho por hacer: cuidar y ayudar a vivir con dignidad hasta el último minuto. Se trata de una tarea queconfronta a los profesionales con el paradigma de la curación bajo elcual fueron formados. A su vez, los seres queridos del enfermo seembarcan en un viaje marcado por el dolor y la incertidumbre.Una enfermedad terminal provoca en quien la padece, así como en suentorno y en el equipo médico un alto impacto emocional. Es fácil caer en la desesperanza cuando ya se sabe cuál será el desenlace. Sinembargo, íes tanto y tan importante lo que queda por hacer! Porque sise acepta lo inevitable, todo lo evitable se puede mitigar. Loscuidados paliativos consisten en la atención activa e integral de laspersonas con un pronóstico de vida limitado, así como de susallegados. En esta difícil tarea de acompañamiento, el autor de este libro, quesabe lo que es ser padre, sabe lo que significa perder a un hijo, sabe lo que es ser médico, sabe lo que es estar enfermo, comparte con losprofesionales de la medicina y los cuidadores cómo atravesar estaetapa de la vida con serenidad, esperanza, agradecimiento yconfortabilidad, de modo que sea lo menos dolorosa y lo más dignaposible.