KIPLING, RUDYARD / RUDYARD, KIPLING
Hay cuentos que son para leer en silencio, y otros cuentos que sonpara leer en voz alta. Hay cuentos que son sólo adecuados para mañanas lluviosas, y otros para largas y tórridas tardes, cuando uno estáacostado al aire libre, hay cuentos que son cuentos