Hay amores que nacen viciados de imposibilidad, que no respetanconvenciones sociales ni aparentemente cordura o lógica alguna. Y sinembargo poco importará tan fatídica condición a quienes así cautivados se afanan por llegar, aunque sea brevemente, hasta su amado. Sobretan imparable fuerza nos ofrece Juan Hernández una selección derelatos que, más que leer, se paladean, pues en cada expresión ometáfora se condensa una vida entera de pulsiones, miedos, esperanzas, sucesos y suertes.