Junto a un lago hundido en un pueblo del sur de Munich, el narradortrata de concebir una realidad salvadora para la cual el lenguaje,siempre fragmentado, muestra sus límites. En Feldafing tiene lugar elencuentro con un excéntrico filósofo de pueblo que le aconseja que sealeje del lago y que tenga cuidado de no toparse con el «fantasma» del narrador. A Feldafing van llegando cartas: desde Cuba las hilarantescartas de la madre del narrador. Desde Austria, otro narrador,preocupado por «una raza que vendrá», idea un homúnculo, una suerte de golem producto del «trópico y la nieve». Mientras, el viejo filósofocuenta o simula que cuenta la historia de su también grotesco yabsurdo hermano.