Si los textos reunidos en «Crónicas» (BA 0665) constituyen un retratoinestimable de la postura de Albert Camus (1913-1960) ante lasituación de la Europa de posguerra, sus CRONICAS ARGELINAS(1939-1958) compilan su progresivo parecer ante un grave problema -elde la agónica situación de Argelia y, por extensión, de las coloniaseuropeas en los tiempos convulsos marcados por la Segunda GuerraMundial y la Guerra Fría- que, como francés originario de aquellatierra, donde nació y vivió hasta su expulsión en 1940, le tocósiempre muy de cerca. Además del interés que estos textos tienen en sí para asomarse a una situación fácilmente extrapolable a demasiadoslugares y cuyas consecuencias todavía se arrastran en la actualidad,sin duda el principal valor que siguen albergando aún hoy y parasiempre es el testimonio de una reflexión amorosamente lúcida y, sinduda, moralmente irreprochable.