Hablar del mal y convertirlo en bien, hablar del bien y convertirlo en dolor, hablar de la muerte y transformarla en sembradora, en dadorade vida. Por eso, en sus poemas suceden cosas extraordinarias: elhambre del deseo pide una fruta y para que llegue, le dice al sol quela apure, otro hambre, el del amor, se come la noche, otro amor, el de la muerte enamorada, siembra al enterrador.Es cierto, estas son canciones, pero son al mismo tiempo hermosospoemas: canciones-poemas de amor. Un amor hiperbólico, porque GaboFerro trata de abarcar todas sus formas, desde las más idílicas a lasmás desgarradas, hasta llegar a construir casi una épica del despecho. Diana Bellessi