Davodeau, Hermenier y Joub se encontraron por primera vez a mediadosde la década de 1980 en la Universidad de Rennes, cuando aún noalcanzaban la veintena. Un día fueron invitados al aniversario de unamigo que celebraba su 50 cumpleaños y se presentaron allí con lainsolencia de quien tiene toda la vida por delante. ¿50 años? Un tipocasi acabado. La fiesta fue tan grande que nunca la olvidaron. Eltiempo ha pasado y estos tres amigos siempre siguieron en contacto. 50 años pueden ser jodidos, pero todavía queda camino y los baches delsendero recorrido proporcionan el material para un buen relato deficción. Así es como estos tíos imaginaron a Yvan, el personaje cuyahistoria vas a leer ahora. Yvan acaba de cumplir 50 años. Por si fuera poco, en el último año ha perdido el trabajo, han fallecido suspadres y su relación de pareja se diría tocada de incertidumbre. Entérminos generales, no parece que este vaya a ser un año para elrecuerdo, pero tampoco será fácil de olvidar. Su crisis de los 50pasará por dejar su apartamento de París y refugiarse en la acogedoracasa familiar de unos amigos, entre las mo