«Yo intento, más o menos, que las intrigas sean interesantes paramantener receptivo al lector y luego embarcarlo en reflexiones, dudaso emociones, e invitarlo a repensar circunstancias de la vida real.Diversión y pensamiento. Siempre con el cuidado de no llegar aconvertir la novela en la ilustración de un pensamiento. Salvando ladistancia, John Steinbeck, en "Las uvas de la ira", aprovechaba lasacciones para volcar reflexiones sobre la justicia, la libertad, lapatria, la solidaridad. Su historia es tan poderosa que lees susreflexiones profundas como si fueran ligeros consejos.»