En su prólogo, Umberto Eco habla de estas piezas como «textos deocasión», esdecir, escritos que nacieron de un encargo o del puro divertimento.Cierto, perocuando quien trabaja de ese modo es un gran maestro, cada frase seconvierte enuna pequeña lección para quien lee.El libro arranca con el texto titulado «Construir al enemigo», dondese insisteen las bondades de tener siempre a mano un enemigo en quien descargarnuestrasdebilidades o faltas y, si ese enemigo no existe, pues habrá quecrearlo: ese es elmensaje que se desprende de El cementerio de Praga, su novela másreciente.Le siguen otros textos que cabalgan de Dan Brown a Barak Obama yAngela Merkel, y una espléndida pieza que aborda el tema de Wikileaksy nos invita a reflexionar sobre el poder del silencio en una sociedad donde el escándalo es moneda corriente.En otros escritos sale a la luz la corrupción política italiana,aliñada con el cuerpo de mujeres hermosas y dispuestas a triunfar ,pero alrededor de este tema tan manido el professore hila un sagazdiscurso sobre el ruido mediático, especialmente creado desde loscentros de poder para distraer al ciudadano medio y ocultar otrasnoticias importantes. Y de aquí nos vamos al Ulises, de Joyce, paradescubrir una nueva opinión sobre esta novela que muchos mientan ypocos han leído.Resumiendo, Eco tiene edad y condición para hablar de casi todo,enlazando temas que en apariencia parecen muy lejanos, y Construir alenemigo es un buen ejemplo de inteligencia y sabiduría puestas alservicio de esos lectores que a la vida le piden algo más quetitulares de periódico.Dieciséis textos donde Umberto Eco habla de los temas más variados, paseando con desenvoltura desde la literatura ala política o la astronomía.Umberto Eco, nacido en la ciudad italianade Alessandria el año 1932, ha sido durante muchos años titular de lacátedra de Semiótica y director de la Escuela Superior de EstudiosHumanísticos de la universidad de Boloña.Eco se inició como narrador en 1980 con El nombre de la rosa, una obra de éxito internacional. A esta novela siguieron El péndulo de Focault (1988), La isla del día de antes (1994), Baudolino (2001) y Lamisteriosa llama de la reina Loana (2003).Entre los títulos de ensayo más destacados, recordemos Arte y bellezaen la estética medieval (1959) Apocalípticos e integrados (1965), Laspoéticas de Joyce (1965) Tratado de semiótica general(1975), Lector in fabula (1979), Semiótica y filosofía del lenguaje (1984), Los límites de la interpretación (1990) y Decir Casi lo mismo, un ensayo sobre la traducción. Suyos son también Historia de la belleza, Historia de lafealdad y El laberinto de las listas.