En las Confesiones, Agustín ha logrado retratar su propia alma y elalma de los hombres de todos los tiempos, hermanos suyos en las luchas de la vida espiritual.
Las páginas de esta obra nos descubren al exepcional paisajistainterior y al decorador incomparable del mundo espiritual, que haconseguido penetrar con sus ojos en lo más secreto del corazónhumano.
Los hombre de todos los tiempos han repetido muchísimas veces laspalabras iniciales de la obra: "Señor, nos has hecho para ti, ynuestro corazón estará siempre inquieto hasta que descanse en ti"