¿De dónde sale esta mujer?, se pregunta uno cuando lee estas páginas. ¿Existirá realmente? ¿Es posible que hoy exista una mujer así, eneste mundo, en mi ciudad? (...). Todo en su prosa es confesión. Lasuya es una prosa poética, pero no porque escriba cosas bonitas outilice palabras sagradas -que las dice, las utiliza-, sino porqueestá desnuda. (...). del prólogo de Pablo D'Ors.