CÓMO NOS AMAN LOS PERROS

CÓMO NOS AMAN LOS PERROS

UN NEUROCIENTÍFICO Y SU PERRO ADOPTADO DECODIFICAN EL CEREBRO CANINO

$45.251
IVA incluido
Sujeto Disponibilidad de Proveedor
Editorial:
(185).DOGALIA
Año de edición:
Temática
Estilo de vida y ocio
ISBN:
978-84-942900-0-8
Páginas:
260
Encuadernación:
Otros
Idioma:
Castellano
Dimensiones:
240x170
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Valoramos como ningún otro el estrecho vínculo entre los humanos y los perros. Son leales, obedientes y cariñosos, de veras el mejor amigodel hombre. Sin embargo, ¿nos quieren nuestros perros tanto comonosotros a ellos? El neurocientífico de la Universidad de Emory habíapasado casi dos décadas aplicando la tecnología de imágenes porresonancia magnética para estudiar cómo funciona el cerebro del perro, pero le picaba aún una cuestión: ¿Qué está pensando mi perro? Después de que su familia adoptara a Callie, Berns decide que sólo había unaforma de responder a la pregunta: utilizar el aparato de resonanciamagnética para escanear el cerebro de la perra. Sus colegas habíandesechado la idea porque, como todo el mundo sabe, hay que inmovilizar o sedar a los perros para poder practicarles escáneres. Sin embargo,Greg pensó que si el ejército podía entrenar a perros para operar enlas situaciones más difíciles, él también podría hacerlo para queaccedieran voluntariamente a someterse a una sesión de resonanciamagnética

Valoramos como ningún otro el estrecho vínculo entre los humanos y los perros. Son leales, obedientes y cariñosos, de veras el mejor amigodel hombre. Sin embargo, ¿nos quieren nuestros perros tanto comonosotros a ellos? El neurocientífico de la Universidad de Emory habíapasado casi dos décadas aplicando la tecnología de imágenes porresonancia magnética para estudiar cómo funciona el cerebro del perro, pero le picaba aún una cuestión: ¿Qué está pensando mi perro? Después de que su familia adoptara a Callie, Berns decide que sólo había unaforma de responder a la pregunta: utilizar el aparato de resonanciamagnética para escanear el cerebro de la perra. Sus colegas habíandesechado la idea porque, como todo el mundo sabe, hay que inmovilizar o sedar a los perros para poder practicarles escáneres. Sin embargo,Greg pensó que si el ejército podía entrenar a perros para operar enlas situaciones más difíciles, él también podría hacerlo para queaccedieran voluntariamente a someterse a una sesión de resonanciamagnética