RODRIGUEZ DE FONSECA, FRANCISCO JAVIER
Los diálogos son la palabra viva, presente, en movimiento, como elagua en un río, son la palabra en su estado másintratable. Quizá por eso, se separan los diálogos del resto deltrabajo, porque es una actividad que requiere unas habilidadesdistintas y en parte incontrolables. Eso nos dice el autor de estelibro, el primero publicado en nuestro país, específicamente dedicadoa los diálogos de la ficción audiovisual. Desde las antiguas epopeyasy el teatro griego hasta la filosofía y la novela, la forma dialogadaha corrido una aventura donde la palabra que le daba vida era la reina absoluta. Con la llegada de los medios audiovisuales, a la palabra no le ha quedado más remedio que someterse al imperio de la imagen. Pero este sometimiento, mejor dicho, esta dependencia, no hay queconsiderarla como un menoscabo sino como un reto donde el objetivo aconseguir es la cópula perfecta entre lo que se ve y lo que se dice.