Hoy, para comprender la realidad y organizar su vida, muchas personasno tienen en cuenta -y menos aún consideran- que Dios pueda actuardirectamente en el mundo. Otros muchos tienen además la impresión deque la fe religiosa es cada vez menos compatible con los conocimientos científicos, de modo que la solución a las propi as inquietudesexistenciales, a los problemas concretos y a las crisis mundiales solo la esperan de la ciencia y la técnica. La fe cristiana, sin embargo,se funda en la acción de Dios en el mundo y en la historia, tal comoasegura la revelación bíblica. Un libro necesario, estimulante yclarificador en el contexto de la tensa relación entre la fe y lasciencias de la naturaleza.