Comiendo de una granada es un libro de camino y de rutas. Rutasinteriores de la persona poética, en los que la autora profundiza enciertos temas aparecidos ya en sus dos poemarios anteriores, y rutasexteriores recorridas por los excluidos y desheredados que fallecenexhaustos ante una Europa que sin sonrojo les cierra las puertas.Ambos itinerarios, confluyen en un sentido final y único que da unidad a este magnífico trabajo: estamos solos, hay siempre dolor, y lanaturaleza, como locus amoenus, nos ofrece la posibilidad de imaginarlo que debería ser la vida y casi nunca es. MARISOL SÁNCHEZ GÓMEZ