VICENT RECATALA, MANUEL / VICENT, MANUEL
Uno de los ejercicios más temerarios que puede realizarse en estavida consiste en entrar en un restaurante donde no conoces al dueño,ni al cocinero, ni al maitre, ni a ningún camarero, a un restauranteque tampoco te ha recomendado un amigo de confianza y sentado a lamesa pedir cualquier plato y que te lo sirvan cubierto con una salsa y sin encomendarte a Dios ni al diablo, lo hagas pasar por la gargantahasta depositarlo en la intimidad de ti mismo. De esa clase de venenoestamos hechos. El prestigio de la cocina mediterránea estriba en suvisibilidad. Para empezar uno sabe lo que come. Verduras, ensaladas,pescados, carne, frutas, aceite de oliva, todo al descubierto, deprimera mano y sin salsas más o menos literarias que te destrozan elestómago. La cocina mediterránea también es una forma de comer, dealargar la sobremesa, de reír los alimentos. Esto es lo que he comidoa lo largo de mi vida. En este libro, junto a unos alimentosterrestres, están mis amigos, mis viajes, siempre acompañados por unaroma que me devuelve a la cocina de aquella vieja casa. MANUELVICENT