Hay quien dirá que cocinar con plantas silvestres es una moda, o quefue una necesidad, pero es también una libertad, una sabiduríarecuperada, un placer... Apasionado conocedor de las plantas desdehace más de 35 años, el autor ha fotografiado, descrito, recolectado y cocinado previamente para nosotros 142 plantas, que presenta en suslugares predilectos, con sus nombres populares, sus riesgos deconfusión, si es el fruto, la flor o la hoja lo que nos interesa y lamejor forma de degustarlas. Probarlas es amarlas.
Hay quien dirá que cocinar con plantas silvestres es una moda, o quefue una necesidad, pero es también una libertad, una sabiduríarecuperada, un placer... Apasionado conocedor de las plantas desdehace más de 35 años, el autor ha fotografiado, descrito, recolectado y cocinado previamente para nosotros 142 plantas, que presenta en suslugares predilectos, con sus nombres populares, sus riesgos deconfusión, si es el fruto, la flor o la hoja lo que nos interesa y lamejor forma de degustarlas. Probarlas es amarlas.