De 1850 a 1914, los médicos constituyen la escritura de los marginales en objetos reveladores de la verdad. Al leer las escriturasordinarias, descubren objetos inquietantes, como escritos que escapana su clave de lectura, signos gráficos que parecen testimoniar encarácter anormal de su autor y, finalmente, rasgos gráficos querevelan patologías desconocidas. Así pues, se trata de descifrar losescritos de los marginales para determinar sus características. Seprocura identificar los signos que indican el grado de normalidad delescribiente. Se observa el gesto gráfico, al fin de aislar laspatologías propias del mecanismo de la escritura. Por último, debidoal entusiasmo por la grafología, la medicina trata de clarificar lasclaves que ella utiliza. De este modo, los médicos hacen entrar a laescritura en el laboratorio. Estos conocimientos inducen muchasmodificaciones en la sociedad de fines de siglo. Así, se reconsiderael peritaje, se renueva la enseñanza de la escritura y se modifica supráctica profesional.