Trescientos años atrás este libro hubiera llevado por subtítulo «De lo mucho que puede aportar el pensamiento político clásico-tradicional a los estados de bienestar, paz y felicidad de los ciudadanos».Indagando la ciudad antigua y el pensamiento político que de elladeriva, el lector descubrirá en este ensayo ideas de gran actualidadque le ayudarán en el conocimiento de sí mismo y de los demás. Laciudad como realidad viviente no sólo remite al espacio construido,sino también a la estructura de la mente humana y, por tanto, a laorganización comunitaria, que es la base de la convivencia. Lapolítica, directamente derivada de los sentidos que entraña la palabra polis, se nos aparece entonces como una nueva forma de pensar lasociedad, el cosmos y, también, de pensarnos a nosotros mismos. Conello podremos dar su verdadero sentido a la civilización y a lacultura y recuperar un vasto legado cognoscitivo, arraigado nosolamente en el humanismo de Occidente, sino también en las variadasformas del pensamiento arcaico y en las ricas filosofías de Oriente,donde la ciudad y el urbanismo se desarrollan desde época muy remota.Una de las principales novedades de este ensayo consiste en enseñar apensar mediante imágenes, pues considera la ciudad como un mandala yactualiza el arte de la memoria y el modo de filosofar mediante lageometría, típicamente platónico y pitagórico, ayudándonos de manerapráctica a disolver las trabas que mantienen presa a la «ciudadcautiva».