La poesía del colombiano Juan Manuel Roca, aunque hunde sus raíces enla más áspera realidad, tiene por norte lo oblicuo y, más aún, lo quese desdobla o es reduplicación del mundo real. De ahí que si del díale interesa sobretodo lo crepuscular -y más aún, lo crepuscular urbano a la manera de Baudelaire-, de la propia realidad le interesan losespejos y, más aún, los sueños, como si estos fuesen la vía hacia lootro, o lo que está al otro lado: y en el centro de este, la nocheexterior del poeta, que parece querer inspirarse en la propia nocheinterior de los ciegos, resplandece como el escenario último de unapoesía que, nacida en pleno trópico, ha pactado con la realidad acondición de mantener intacto su propio núcleo interno.