IZZO, JEAN C. / IZZO, JEAN-CLAUDE
En ocasiones, las personas son víctimas de sus propios actos. Otras,simplemente lo son de la fatalidad. Como Guitou, cuya única culpa fueamar a una bella joven de origen argelino. Un amor que le llevó aestar en el sitio equivocado en el momento menos oportuno. FabioMontale abandonará su apacible retiro para averiguar el porqué de suabsurda muerte. Pero en el curso de la investigación se verá inmersoen una compleja trama de mafias e integrismos que irán dejando en elcamino demasiados cadáveres.«Izzo ha sido a Marsella lo que Malet a París, Hammett a San Francisco o Jerome Charyn a Nueva York.»Fritz Götter, Süddeutsche Zeitung.