El relato de un sólo día puede llegar a sugerir un mundo. Una fecha-siete de agosto de 1944- une dos mundos en el mismo relato. Dosmundos y una familia deshecha por la guerra del 36: el padre, en elLlano venezolano, ha salido a dar caza a un jaguar comedor de carnehumana, su hijo, en el País Vasco continental, vigila con sus amigoslos movimientos de los blindados alemanes.Dos historias paralelas durante la misma jornada, y la perspectiva deun desenlace trágico como telón de fondo.