Los lugares conservan intacta la memoria de cuanto ocurrió en ellos,por más que a simple vista sea difícil discernir las huellas delpasado. Un viaje a Collioure planeado con el único fin de visitar latumba de Antonio Machado se convierte en un recorrido que sigue lospasos extraviados de un paisaje a la deriva. El calvario de losrepublicanos obligados a exiliarse a través de los Pirineos, eltrágico final de Walter Benjamin en un cuarto DE HOTEL de Portbou, las sombras en torno a un pintor valenciano del que apenas queda noticia, los desengaños de George Orwell tras recalar en una España en guerra, el desconcierto de Robert Capa ante el campo de concentración deArgelès-sur-mer, la tensa conversación entre dos hermanos al pie deuna sepultura o la probable peripecia de un soldado desconocido delque únicamente se conserva una carta en la ciudad de Salamancaconfluyen en unas páginas que son a la vez evocación y presente,revelación e incógnita. Una constatación de que, sea con la vida o con la muerte, siempre hay que terminar pagando cara la derrota.