En 1982, Andrew Graham-Yooll vino a Buenos Aires como corresponsal del diario londinense The Guardian y durante tres meses cubrió para loslectores ingleses "una guerrita" entre Argentina y Gran Bretaña en elextremo del Atlántico Sur por unas islas. Graham-Yooll retrata elclima de euforia y depresión que reinaba en Buenos Aires, una ciudaden guerra que se hallaba, sin saberlo, cerca del fin de la dictaduramás brutal de su historia.Un desayuno con Borges mientras el Papa bendecía a una multitud pocashoras antes de la rendición, una cena con el general Menéndez, elhotel Sheraton convertido en centro de prensa del Estado MayorConjunto, los periodistas extranjeros buscando hacer la nota de suvida, las noticias de las muertes como un eco lejano e incierto quellegaba desde el sur.