Palabras luminosas para tiempos inciertos finaliza con una leyendaescrita en latín: Per Aspera, Ad Astra, frase atribuida a Séneca elJoven (4 a.C.), que es válida ayer y hoy, pues para llegar a lasestrellas inevitablemente hay que pasar por lo áspero, lo rugoso de la vida. Las estrellas nos seducen por su brillo, pero también tienen un componente oscuro, sombrío, más desconocido. De ambas facetas sehabla en este libro, estableciendo un curioso e interesanteparalelismo entre los astros y las personas, a través de un conjuntode poemas, fábulas, relatos y reflexiones filosóficas, las cuatropartes en que se divide esta miscelánea van de lo sombrío (Primeraparte: Lo áspero) a lo más luminoso (Segunda y tercera: Hacia lasestrellas y Las estrellas), con el fin de acercarnos al firmamento,visual y metafóricamente hablando. La última parte (Otras luces)desciende a lo humano, otro tipo de luces brillantes que concluye condos relatos y un poema. Estos tiempos de caos, de cambio, necesitanluz. Palabras luminosas para tiempos ?inciertos.