Este libro monumental, publicado por primera vez en 1920, no es sólola obra maestra de Stefan Zweig, la mejor demostración posible delfervor que sentía por el gran Honoré de Balzac, sino también unanovela fascinante que descubre al lector no sólo el trabajo, la lucha, el esfuerzo y el desafío del genio, sino también sus debilidades.Tras esta fachada impoluta, sin embargo, se ocultan otros temasigualmente interesantes: el conflicto del escritor con su tiempo, sulucha por el reconocimiento y, en especial, su condición de bufón deuna sociedad que nunca llegó a considerarlo un verdadero literato.
Por todo ello, esta última obra de Zweig debe considerarse también suobra maestra. Lo que debería haber sido la recreación de otro momentoestelar de la humanidad, es decir, un retazo de la humanidad misma, se fue convirtiendo igualmente en una descripción vívida y sentida de la comedia humana, lo cual hace que su lectura invite a acercarse conmás detenimiento a la obra de Balzac.