El Avión Club fue uno de los locales más singulares de la época de lamovida. Por él pasó media España, gentes muy diversas que cantaban alson que tocaba César, un pianista sacado de una película o un blues,pero que, a diferencia de los pianistas de los blues y las películas,sonreía todo el rato, sin el menor atisbo de melancolía. Al Avión nose iba a figurar ni a hacer tertulias. Se iba a vivir. En esta novela, Carlos Santos rememora aquellos años, aquel bar, aquellas gentes, lamúsica que les acompañaba, el humo que lo rodeaba todo con suneblina..., y compone un maravilloso relato lleno de vivenciasochenteras, incluidas sexuales y políticas, en el que cualquierparecido con la realidad no es mera coincidencia.