Este libro te irá informando de que la Gema suave, dulce, todosencillo, fácil y obra de Dios -ímisticona!- no existe más que en lamente de algunos biógrafos y devotos mal informados acerca de cómo esa piedra preciosa (esa "Gema") alcanzó el brillo y la hermosura quetiene hoy en el joyero de Dios y en la corona gloriosa de la Iglesia.En una carta del 9 de agosto de 1900 al Padre Germán, Gema le dice:íCuánta violencia tengo que hacerme para conseguir mejorarme un poco!Soy tan débil en la virtud, tan fuerte en los vicios y tan malacostumbrada, que con dificultad se hallaría quien me supere. Pero siJesús me ayuda, me haré santa.íCuántos golpes del Artista Divinofueron necesarios para llegar a pulir bien esa piedra hasta hacer deella la Santa de nuestros altares, a la que tantas almas acuden cadadía en busca de ayuda en sus necesidades y de ejemplo para su vida enel seguimiento fiel de Cristo!Las flores se marchitan, las almas florecen. La vida de Gema fueciertamente breve, pero tan intensa, que ha quedado grabada como unejemplo maravilloso de vida de amor en el corazón de la Iglesia.